sábado, 16 de junio de 2018

La palabra (4 poemas de Juan Sebastián Sánchez González)







Reflexión sobre el fuego

A Carl Sagan

Hace mucho tiempo cuando el hombre domesticó el fuego, comenzó a surgir en torno a éste historias; ya los ojos tenían reflejo, la mirada de mi semejante fue convirtiéndose en metáfora. El cuerpo fue dejando una extensión llamada sombra. Hubo también una armonía nunca antes escuchada, la madera se desnudó en una orquesta de crepitaciones que fue repetida por el brazo del hombre cazador –fue este el momento en que el arte pudo sensibilizar a la especie bárbara-. El fuego iluminó todas las cavernas de la conciencia, pudimos dar el paso hacia la imaginación. Surgió la poesía, la manera de sacar las palabras incendiadas y darles un momento, un silencio, una nostalgia. Miramos hacia el cielo y vimos las estrellas y quizás nos preguntamos si alguien estaba encendiendo hogueras en el universo


Profeta 

Qué sería del hombre
Si no errara el camino
Manuel Mejía Vallejo

Nuestro hombre escucha jazz,
las calles encienden de papel
en todas sus lámparas.
Hay un acuerdo de espejos y se dice
que el destino estaba pactado.

Él habla de milagros:
En casa de la mujer el marido lleva cuatro días
muerto. Entra y pregunta a la viuda
por el nombre del difunto. Entonces dice:
“Lázaro, levántate y anda” 
y Lázaro se levanta ante la multitud.

En la acera había un ciego, él se acerca 
y escupe siete veces en sus ojos;
por milagro la luz regresó ante los espejos.

Curó a un leproso
sanó a una mujer
expulsó a los demonios.

Llegaron de blanco con camisa
de fuerza y lo sometieron:

“al César lo que es del César”
repetía mientras lo llevaban.

Era esa la tierra
en que tanto profeta se ha equivocado.











La palabra
 
Alguien tira de la palabra
por la calle
 
carga la sombra que rompió
la voz en la piedra
la soledad del bolígrafo
los vacíos de la tinta
 
los poetas colgaron la palabra en los faroles sin aceite
en los mercados sin aplauso
en el nudo que ataron los zapatos al olvido
 
la palabra no se ha pronunciado
 
quién sabe más
que aquel que guardó silencio
 
 
 





Rito
 
No muere quien pone
en otra llaga la sombra en ruinas
quien padece la espera
de lanzar la flecha sin cuerpo
 
tampoco quien descubre el camino
batiendo en la palma de la mano
el designio sin oráculo
 
no muere quien se ha sentado en silencio
a escuchar el canto del pájaro
 
y logra comprender la palabra
con lo cual se escribieron todos los miedos



 




Juan Sebastián Sánchez Gonzaléz nació el 12 de marzo de 1987. Ciudad de Medellín. Poeta y director de la revista virtual especializada en literatura Kairós Literatura. Actualmente tiene dos libros inéditos de poesía: “Canto a las Cosas sin Memoria” y “La escalera de Jacob”. Ha asistido por más de diez años a talleres de escritura creativa y ha sido incluido en la antología nacional Relata. Ha recibido reconocimientos literarios como:

.Primer puesto en la modalidad de poesía Ciudad de Itagüí 2017 
.Invitado al  27 Festival Internacional de Poesía de Medellín en la lectura de Nuevas voces poéticas. 
.Suplente por Antioquia en la pasantía literaria Estímulos 2016 ministerio de cultura
.Publicaciones editoriales en el periódico Diario del Otún, Pereira. 
.Seleccionado en la antología nacional RELATA ministerio de cultura en la modalidad poesía 2014.

 

viernes, 25 de mayo de 2018

Las Revistas Literarias, re-vistas, publicaciones vigentes y recién desaparecidas en la ciudad de Medellín.



Sobre las revistas siempre habrá algo nuevo que decir, siempre un inesperado asombro, una ardua persistencia, un hallazgo de alguna edición perdida, un formato no visto, un nuevo grupo en ciernes. 

Todas esas variables y muchas más se nos podrían presentar, objetos díscolos, poco permanentes unos, inclasificables otros, academicistas unos más, sorprendentes   o chatos, domésticos o abiertos, fascinantes o acartonados, son seres para ser re-vistos. 

Quedan pocos a comparación de las que conocimos en décadas pasadas que circulaban con fricción, como el roce de cuerpos que crean combustión y enardecían grupos, discusiones,  proyectos, acciones dinámicas sobre nuestra ciudad. 

Hoy queda una revista de corte ambientalista, entre la severidad académica, cierto goce poético, algunos ensayos sobre nuestras convulsionada vida urbana, que es la revista Ciudad, de un persistente luchador Guillermo Álvarez. 

La Revista Babel con sus entrevistas, ensayos, a ratos poca regularidad, se mantiene viva gracias al tesón de Victor Bustamante.

La Bisagra una propuesta más joven, arriesgada y con un formato ágil, con intervenciones plásticas y con la exploración de nuevas voces de ciudad. 

Fabián Castaño ha experimentado con editoriales independientes, construyendo un legado en periódicos y libros donde circula poesía, ensayo, con una alta calidad estética en sus ediciones. 

Queda la Revista Quitasol, del municipio de Bello, como una aventura con mucho esfuerzo por costos y persistencia, alrededor de dicha publicación se ha creado un nutrido grupo de poetas, con fuerte actividad cultural en tertulias, emisoras, recitales, promoción de artistas plásticos y eventos nacionales e internacionales. 

El Gaviero es ya casi una misteriosa publicación que a ratos se vuelve sombra, donde se han movido escritores con una relativa permanencia en el medio. 

Transeúnte hace mucho dejó de transitar. 

Existen fanzines en algunos grupos culturales de barrio, con irreverencia, impulso y creatividad pero de poca duración. 

Hoy existe un  grupo con publicación propia que se llama el Yurumo Negro, un pequeño grupo de escritores de cuentos por entregas. 

Citibundas en Pedregal que tiene publicación y mueven un buen número de artistas de dicha comuna. 

Prometeo es ahora algo diferente a una revista como tal, es una antología de poetas invitados al festival y su acción sobre la ciudad se relaciona solamente con actividades del festival, el resto parece invernando para salir cada que hay un encuentro de poetas anualmente. 

La Revista Punto Seguido, podríamos decir que es de las más perseverantes y creativas de la ciudad. Con altibajos, aplazamientos en su continuidad, por asuntos de economía, dificultades para mantener la tensión y estética que la ha caracterizado, no puede plantearse como una revista de una circulación muy asidua, pero sí muy relevante en  nuestro medio. 

La revista Gradiva74, dirigida por Oscar González, también desapareció, pero dejo honda huella en lectores y en la historia reciente de este tipo de publicaciones. 

Existen algunos grupos sin revista, como la sociedad de los poetas muertos, que coordina Esteban Torres. La Huerta de los poetas, el grupo de poetas de Caldas, la tertulia literaria de Itagüí y el grupo nuevo de poetas de Barbosa.

El panorama no es tan grande como antes, nunca ha sido favorable, pero es cada vez más cerrado y en nuestro caso cada cual por su lado en una desbandada que parece ser un signo de nuestra época. 

Hace un tiempo, como buscando la gema entre la arena, se ha creado la Verbena de poesía, donde confluyen no sólo revistas y poetas de la ciudad, se siguen reuniendo regularmente y crean proyectos y expectativas sobre el devenir del objeto revista en nuestro  medio. 

Seguro se me han pasado algunos nombres, pero ahí vamos completando tan fragmentada cuenta. 

Esperamos que dicho grupo crezca más y que podamos ampliar su campo de acción. En este momento, más que buscar poetas Reconocidos, revistas consagradas, hay que invitar a esos nuevos proyectos marginales en crecimiento, juntarnos más y buscar salir un poco del centro como único lugar de operaciones. 

Es de reconocer que algunas revistas son recientemente desaparecidas por problemas de gestión, asuntos internos de los grupos, o por estar en  reposo por un tiempo, como el caso de Mascaluna, del poeta César Herrera Palacio, que no ha vuelto a circular pero que hasta hace poco se veía por las calles de la ciudad. Revista que publicaba poetas jóvenes de la ciudad y algunos destacados poetas de nuestro variopinto panorama cultural. 

Otros poetas han buscado publicar pequeños libros y algunos textos en formatos livianos, haciendo presencia en editoriales que podrían llamarse de “esfuerzo propio”, como Carlos Andrés Jaramillo, graduado de filosofía de la Universidad de Antioquia, con su poemario Extinciones y el libro De lo Callado, premio de poesía joven ciudad de Medellín año 2015.

La Revista Innombrable que inició publicada en papel y ahora se ha convertido en una muy divulgada Revista Virtual de carácter internacional, donde participan desde su fundación Ana María Bustamante, Daniel Acevedo, Mauricio Arcila. Con un buen diseño gráfico, incluyendo fotografía, artes plásticas, poesía y ensayo. 

Yolima Andrea Zuleta ha escrito en publicaciones del Taller de literatura Ojos de Poeta, creando una actividad como promotora de lectura con niños y jóvenes. 

El poeta Arrison Palacio Herrera, nacido en 1981 ha participado en el encuentro de poetas de la comuna Zona Nor-occidental de Castilla y ha incursionado en pequeños fanzines. 

La escuela de pensamiento Fernando González, sin ser una revista propiamente dicha ha publicado antologías de poesía y ensayos, no siempre en torno a Fernando González Ochoa, también lo ha hecho desde la mirada sobre la ciudad, es un grupo muy joven que apenas se perfila como tal. El grupo Sáficas, que publica sobre cuestiones de género y el derecho a las voces femeninas, más como una propuesta netamente feminista. El Taller literario Río, que ha publicado algunos fanzines. 

La revista Kabái, que hasta hace poco circulaba no sólo en la Universidad Nacional, era una propuesta de estudiantes de ciencias políticas, creada con esfuerzo propio desde la Faculta de Ciencias Humanas, publicando textos inéditos, resultado de investigaciones, así como poesía, canciones , fotografías y propuestas artísticas. Lamentablemente no ha vuelto a circular. 

La revista Cronopio, publicada inicialmente en papel y vuelta virtual, dirigida por egresados de la Bolivariana, Juan Manuel Zuluaga Robledo, comunicador social y periodista, Juan Andrés Álzate Peláez, filósofo de esta misma Universidad y Andrés Álvarez Agudelo, diseñador gráfico también de Bolivariana. Con variados temas dedicados al ensayo y la poesía. 

Lecturas Urgentes auspiciados por la fundación Grainart, promueve lectura, talleres y eventos relacionados con la poesía, Han sacado algunas publicaciones pero su mayor promoción es por las redes sociales. En este grupo están Andrés Uribe, Georges René Weinstein, Georgia Cuartas  y Catalina Arango entre otros. 

Nuestro amigo poeta Omar Castillo aún no ha desistido de seguir publicando libros, hasta hace poco publicó la revista Interregno con excelentes traducciones y presentación de poetas locales e internacionales. 

Lejos está esa época de Rana Verde, Zócalo, Brujas, Ají Picante, Maya, Rock U, Ceres, Acuarimántica, Gaceta de la U de A, Auriga, el Muro, Cantidad Hechizada, entre otras que marcaron varias décadas de publicaciones empecinadas y llenas de entusiasmo inicial. Poco quedan de esas publicaciones, salvo en archivos personales y en algunas bibliotecas. 

Este panorama es muy marcado en nuestra ciudad, más es también una característica de otras ciudades del país donde pululaban gran  cantidad de publicaciones periódicas, hoy en día extintas. 

Volviendo a la Verbena poética, es notorio el esfuerzo de convocar, reunirse y proyectar eventos donde las publicaciones que existen se reconozcan, se les dignifique su tarea y se puedan crear lazos de solidaridad y afecto en común con tareas afines. 

Esta tarea lleva ya dos años en crecimiento y terquedad creativa, podríamos llamarla un empecinamiento poético. 

Han hecho presentaciones en lugares públicos, en bares, tabernas, bibliotecas, en la feria del libro, versión dos mil diez y siete. Se reúnen periódicamente en la sede de la Bisagra en un lugar llamado las Cabinas, Centro Cultural  La Casa, entre Maracaibo entre  Junín y Sucre, casona considerada patrimonial por los usuarios del lugar.

domingo, 8 de abril de 2018

Otro Cielo de Daniela Cañaveral



OTRO CIELO

La ausencia de todo cielo
es otro cielo

Los días son huéspedes
son dioses que atestiguan
la caída
lo perdido
y lo ganado

respirando al unísono
nuestra propia muerte.


DEL IRSE

Qué cierto:
irnos de la piel duele

No poder con la obligada huida que deshace
todo latido
todo rostro en el espejo
No merecer la luz que amamos
al enterrar en el viento
nuestra sombra.


PERDER

No fui yo la que perdió
el hilo de luz en la noche
No fui yo la que extravió la piel
en la piedra lanzada

No fui yo la que perdió la mirada en el viento dulce.

Perdiste tú el pequeño sol que poseías cada día
al cerrar un vacío
y abrir otro mayor.



Daniela Cañaveral (Medellín – Colombia -1994). Estudiante de la Licenciatura en lengua castellana de la universidad San Buenaventura, Medellín. Lidera actualmente la revista de estudiantes Ágrafos. Pertenece hace tres años al semillero de investigación de la línea “pedagogía y lenguaje” de su universidad. Ha participado en convocatorias con la alcaldía en “Mujeres jóvenes talento”, en el V encuentro Internacional  Nadaista y en diferentes talleres literarios de poesía en la ciudad de Medellín. Asimismo ha sido publicada en diferentes revistas  literarias y académicas.


martes, 3 de abril de 2018

Milagro en Medellín de Diego Alexander Gómez


NECESITO DINERO PARA CORTARME LAS PATILLAS

Cuando tranquilo luzco mi boina inglesa por el centro de la ciudad, me miro en el espejo de la vitrina, y le digo al sujeto frente a mí: “¡hombre! Por qué no te cortas las patillas”

Las chicas dicen que me veo muy feo; un desliñado, un flacuchento.
    Y una de ellas se atrevió a decir que me parecía a un mamarracho.
Busqué en el diccionario el sentido del comentario.
¡Yo que culpa de parecerme a mi perro! Dejado de sí mismo, vagando por los andenes.

-- Y, ¿por qué no trabajas?, dijo otra.
--“Yo si trabajo, espero el pago de unos poemas de amor que le escribí a la mujer de un amigo; Nada que él paga;
¡Y ella que tantos besos le ha dado!” Entonces he sido un bohemio;
un mecenas de compañero y poco dinero, Fisgón de los hombres embriagados,
y las historias que cuentan hasta lo que no les toca.

Habitante de este sueño inconcluso.
Este divagar por las noches cuando las mujeres pasan
cortando las luces con sus piernas.

¡ Y yo con estas patillas !
no demoro mucho en parecer un gnomo hippie irreconocible divagando entre los cabellos por una ciudad que no sabe mi nombre y que tampoco le interesa.
No pensarán ustedes que soy Simón Bolívar buscando a mi caballo entre las palomas del parque y la Metropolitana.
O Elvis Presley invocando un Rock &Roll por la calle Junín mientras espero la mañana, cuando sólo llegan policías para que deje mi autógrafo en el calabozo.
    Y pienso:
Qué bueno sería tener un conocido que haya aprendido el arte de cortar el cabello,
y que de gomoso se haya comprado una máquina Wahl; y una Brother para escribir.
¡Y sea este corte su obsequio, el engranaje de la amistad!


Necesito dinero para cortarme las patillas.
Estoy seguro que después de este corte,
ya sea domingo, lunes o septiembre,
seré una persona común y corriente,
como todos ustedes.
   


MILAGRO EN MEDELLÍN

Es Medellín señores.
Cae agua a borbotones sobre el asfalto, las oficinas, y los carros fantasmales.
¡Viaja el trueno a lo alto entre la pista nublada!
En las orillas los vendedores ambulantes hacen coro.
Las ambulancias dominan el tráfico y
las sombrillas danzan entre los árboles que aplauden a los colores.

Yo no soy un árbol.
Yo soy un animal (La especie más cochina de todas)
La que no entiende la podredumbre que llevamos en el pensamiento.
Yo soy la especie de antaño, la de Krishna, la de Moisés, la de buda, la del gran tronco.
El universo entero está en mí, y yo en él; hacemos uno sólo y nos dividimos.
Nos peleamos en la hoguera, y nos apaciguamos entre agua de montaña.
¡Cualquiera puede refrescarse entre los mismo!

Llueve en la tarde señores, sí, llueve en la tarde.
Y desde mi balcón veo la montaña verde alejarse de las rejas. En vez de bueyes y campos, sólo coches y carreteras;
Y un telón gris de fondo.
¡Debe ser el clima lúgubre de los años!


Bajo este manto húmedo de bendiciones canta la celulosa un himno verde.
los cultivos crecen y los animales contemplan la subsistencia.

Y yo sigo aquí con mi cabello ondulado alabando la tarde, disparando fonemas con mi máquina de escribir a dos mininos que duermen el sueño de la selva. ¡La tremenda Luna me dejó su regalo!

Y me pregunto:
¿Qué hace un hombre después de Cristo
contemplando
aún
el horizonte?
Y pasa un niño con una maceta de
tierra amarilla
pincelando la calle.
Y me digo:
¿Cuándo es que pensás escribir enserio?
Y lo digo en tono tranquilo para no angustiarme.
¡Yo que todo lo dejo! ¡Yo que nada hago!

Me siento en el sofá y me abrigo entre los gatos.
Suena el teléfono una y otra vez
(no contesto porque es para un trabajo).
Y este día,
bajo el sonido tenue de la lluvia primitiva, no hago nada… Nada.

Y me duermo tranquilo ronroneando la tarde.




Diego Alexander Gómez (Rionegro, Antioquia 1980 - ) Antropólogo. Universidad de Antioquia (2012) Realizador audiovisual. Hace parte de la  corporación Pasolini en Medellín, como socio, investigador y pedagogo,  en el área de la antropología audiovisual. Escritor independiente Librero independiente Pasillo de letras, UdeA. Un poco reservado por las redes. 

La habitación que fui de Mónica Ruiz



MUJER ORUGA EN 1984 MENDRUGOS


¡Qué tozudez la suya exilándose a sí mismo de aquel corazón amante! Dos lágrimas, profundas de ginebra, le resbalaron por las mejillas. Pero ya todo estaba arreglado, todo alcanzaba la perfección, la lucha había terminado. Se había vencido así mismo definitivamente. (1984, George Orwell).

Soy una oruga a punto de reventar
delante de los ojos, las formas y las tallas de la urbe
Mujer oruga bajo el amparo de la sombra de un fuste
oruga, mujer en sueños
mujer, oruga detrás de la mampara del teatro
Quién soy fuera del ojo del gran hermano, de la pantalla negra, de las miradas, del dedo índice del verdugo
Un mundo interior me abate, se desborda, me aniquila
¡Ya todo ha sido consumado!
Reventó mi exterior en 1984 mendrugos
para dejar al descubierto esa que soy yo:
mujer, mujer
que sin ser mariposa pude volar.


LA HABITACIÓN QUE FUI 

Me vacío
de paredes ampolladas
de historias galopantes
donde nunca pasó nada

Doy giros y giros en un eje taciturno
hastiada del color ocre en mis mejillas
y ese perfume olvidado por el uso

Espero mi turno en la vía
con el dedo pulgar exhibido en el viento
como anzuelo para moscas
trato de escapar del imán de los días
inventando imágenes reales
para no levantar sospechas

Con sigilosos movimientos entrecortados
por el temblor del vacío
me enmanto en tibia piel
y con zapatos de huida
atravieso la ventana.


PROBLEMA RELATIVO

Mira el espejo que refleja su rostro y ve uno: amorfo, longevo, lleno de aflicción que reemplaza el suyo, cree
Desde ese momento queda esclavo de un reflejo desencantado que siempre tiene que mirar

Por donde hay espejos
insiste en descubrir el suyo verdadero
Y por momentos
logra ver la imagen que desea
piensa, es la suya.

Si el espejo siempre dice la verdad
¿A qué parte de la imagen pertenece?



Mónica Ruiz Acostumbrada a no hablar de mí, ni para bien ni para mal, opto por darle voz a esa otra yo que intenta formarse una imagen de mí y en la cual confío más. Confieso que el tiempo que he vivido por dentro no coincide con el que he vivido afuera. Como dijo el poeta Amado Nervo, «Yo he vivido porque he soñado mucho». Una base en la que erigí los sueños fue la literatura, por lo que decidí estudiar Filología Hispánica y Lic. en Lengua Castellana, con la idea de entender las palabras, creadoras de los sueños; y aunque algunas son resbaladizas, me procuré apresarlas en la escritura, además de organizarlas como un rompecabezas, por lo que me desempeño desde hace muchos años como correctora de textos con la marca personal de Praxis. Así que de esto y de lo mucho que me falta por hacer, aludo a las palabras de Joan Manuel Serrat: «caminante no hay camino, se hace camino al andar / golpe a golpe, verso a verso», abro camino para la palabra apresada y para la voz acallada.