domingo, 20 de diciembre de 2009

La Mano pecadora


-->Encaminar una mano sudorosa
encaminar mis dedos
bajo mi vientre
y descubrir con ellos cada pliegue
cada centímetro de espeso paraíso,
de carne hirviendo,
el deseo incontenible creando un sudor lento,
explorando agitada ese recinto
entre las pálidas piernas
con la respiración resumiendo en un gemido
que atraviesa los labios culpable y clandestino.

Hacer ese sonido mudo de alguien
que entre las sábanas y sus dedos
se está gozando el cielo
y se lo traga entero en retenidos suspiros,
en gemidos detenidos.

Y esta misma mano pecadora
que mi entrepierna explora
dejando actuar dentro y fuera mi demasía lujuria
humedeciendo la entrada al abismo,
es con la que mi demencia escribo.

Y palpar…el lugar que urge un frote
donde todos hemos alguna vez perdido el juicio
apuñalando con los dedos,
de mujer, mi instinto
y con tal perversión
abrirme paso al delirio.

Cerrar los ojos para no encontrar
algún orgasmo maldito
sino a mis fantasías apretarlo,
pegarlo al pijama y a las sábanas
dejando mi olor a sexo
sobre el colchón tendido.

2 comentarios:

  1. que seria de nuestro juicio, si no lo perdemos alguna vez....

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  2. Escucharlo en vivo ha sido la cereza al tope del postre. Fueron acertados cuando acordaron que este sería un escrito que identificara a los Innombrables. Se justifica por sí mismo.

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