martes, 16 de noviembre de 2010

Nunca más

¡Nunca más!
Sentencia despiadada,
proferida por la caprichosa,
locura mercuriana,
de un demonio o bestia,
emplumada de ónix.


Su plutónica mirada,
atraviesa la frágil,
y dolorida alma,
de un genio fatídico,
que delira por la perdida
de su propia existencia...


Existencia encarnada,
en un ángel de ensueño,
cuyo nombre corre susurrante,
a través de la insondable,
quietud de oscura bruma,
embrujo onírico.


¡Profeta o cosa diabólica!
Proclamas agobiante,
cuando la insania de su escrutinio,
penetra abismalmente,
en tus sueños nunca soñados,
sueños que colapsarían
la frágil alma de un simple mortal


Pero eres tu genio fatídico,
¿un simple mortal?
o la perdida de tu amada Eleonora,
te a sumergió en la profundidad,
de una sombra sin fondo,
proveniente de la rivera,
de la noche plutónica.
transfigurando tu alma,
en la negrura quemante,
de los ojos de aquel demonio soñando,
cuyo brillo refleja tu propia mirada


Y siguió posado en el busto de palas,
en la antesala de la mente,
del genio fatídico,
raptando la poca cordura
que le permitía recordar,
su ángel de ensueño
mientras la negrura,
de la noche plutónica,
robaba su alma.

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