lunes, 21 de julio de 2014

Tu Súcubo



El súcubo (del latín succŭbus, de succubare, «reposar debajo»), según las leyendas 

medievales occidentales, es un demonio que toma la forma de una mujer atractiva para 
seducir a los varones, sobre todo a los sensibles, a los adolescentes y a los monjes, 
introduciéndose en sus sueños y fantasías, para tener relaciones sexuales con ellos. 


Eras ángel andrógino
y te ofrecí la turbación de mis dedos
entre el roce furtivo del pantalón
- prieto dique que aprisionaba tu sexo-.
Y quise encenderte la sangre,
deslizándote al oído mil presagios
del naufragio que te esperaba
entre el abrazo de mis muslos.
O corromperte en la tentación,
de la manzana y su dulce
hendidura palpitante.
Arrancarte la mácula,
el estigma de pureza
-impropio de un hombre-.
Conducirte hasta la lenta agonía
de tu primer estertor,
 mientras te recitaba
el “Ars Amandi “ de Ovidio ,
siendo yo , tu súcubo,
tu meretriz de Astarté,
en los Jardines colgantes de Babilonia.
Y descubrirte el caracol lascivo de mi lengua
dibujando un laberinto de plata,
en cada recodo de tus secretas virginidades.

Pero tú me apartaste
- cáliz agrio-.

Mañana, nadie se extrañará si Salomé
pide tu cabeza en bandeja de plata,
para besar tu fría boca,
con sus labios de infierno y de despecho.

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