martes, 16 de agosto de 2016

Poemas con paisaje de Edwin Rendón


*Edwin Rendón (Colombia, 1981) Poeta y maestro de literatura. Magíster y Especialista en Literatura. Licenciado en Español y Literatura. Sus obras publicadas son: Poética del territorio (2014); Manual del perdedor (2011, obra finalista del I Premio de Poesía Ciudad de Medellín); Sobre un estudio de los árboles (2005, obra ganadora del Premio Nacional de Poesía Isaías Gamboa); Escupitajo (2000). Sus textos también han sido publicados en la Antología de Poesía Colombiana de la Fundación Verso a Verso (2005) y en la Revista Prometeo. Ganador de la Convocatoria de Estímulos al Talento Creativo de Antioquia 2014. Finalista del Concurso Internacional de Poesía Entre Líneas “La palabra de mi voz” Miami, 2015. Ha participado como poeta invitado en el Festival Internacional de Poesía de Medellín.


Francotirador

Quizás un verso
venga en tu ayuda.

Sin entender razones
te conviertes en monstruo
y vuelves a las sombras
para olvidar tu rostro.

Los ángeles te abandonaron
y ahora conviene
que te escondas entre los muros.

Camina despacio,
respira con tranquilidad,
oculta tus cicatrices.

Desde arriba 
alguien te mira,
alguien te apunta
con su rifle.

Poema con un paisaje

Me haces dar ganas
de creer en Dios, de ir al gimnasio,
de saludar a los vecinos.

Me haces dar ganas
de ponerme a trabajar
y vestirme bonito.

Me haces dar ganas
de ir al siquiatra
y acostarme temprano.

Me haces dar ganas
de pagar las deudas
y caminar derechito.

Me haces dar ganas
de dejar el cigarrillo
y los malos amigos.

Me haces dar ganas

de bañarme y afeitarme
y confesarme y jubilarme.

Me haces dar ganas
de comprar una casita en el campo
y morirme despacio contigo.


Ritual del poema

El viejo murió.
Vivieron juntos 53 años.
Mi madre aún se levanta
a las cinco de la mañana
y le prepara el café.


Minuto de silencio

Hombres armipotentes,
concedan un hilo 
de mutismo
para que Dios
recoja sus muertos 
y se vaya.

Fantasma


Este es un cuento de horror
sobre un hombre
que no sabe que existe.

Contempla su vida
como un suceso distante,
anda como una sombra.

Intenta decir su nombre
y sólo emite un quejido. 


El arte de madrugar


Es difícil enfrentar el amanecer.

¿Cómo mirar los ojos del sol sin remordimiento,
cómo saludar a la muchacha virginal
sin que perciba en el semblante 
los rastros de la noche?.

Empuño la taza de café
como quien levanta una espada.

Una oración

Danos, señor, mujeres hermosas,
Abundante ron y mañanas lluviosas.

Danos libertad para no creer en ti,
Tangos, amigos y un as bajo la manga.

Danos días de ocio, atardeceres y libros,
Salud para pernoctar y brazos para abrazar.

Danos, señor, una cuadrita de tierra
Para entendernos con el sol y sembrar.

Danos un perro que cuide la casa,
Una chica dulce, una muerte tranquila.

Danos, señor, mujeres hermosas,
abundante ron y mañanas lluviosas.



Ojalá, así sea.

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